¡Que viva la Democracia!

Mirta le intrigaba algo, y eran las palabras de José Miguel, su compadre, cuando estaba borracho.

¡Que viva la Democracia! 
¿Qué querrá decir mi compadre? 
-Pensaba Milta, cuando escuchaba a su compadre-
Por qué esa euforia cuando dice, que viva, esa tal democracia.

Mirta entonces no respondió nada cuando le hice la pregunta pero estuve atenta para escuchar mi explicación.

Cuando llegó el momento de la reflexión, Mirta, con el mismo entusiasmo de su compadre José Miguel expresa:

“Por fin voy a saber que dice el borracho de mi barrio cuando grita: ¡Que viva la democracia!






Gracias, Valentina


Muchas veces Mónica  lo dudó.

Muchos creían que definitivamente encontraría solución a su “problema”.

No era fácil, estaba sola. 

Quien le dijo que sería fácil, le mentía.

Había perdido el apoyo de muchos

que en algunos tiempos habrían de estar con ella.

No fue fácil, nadie lo negó.

Tampoco serian los años que vendrían adelante.

Pero hoy Mónica ríe y se convence que tomó la mejor decisión.

“Gracias, Valentina"



Este dibujo lo realizó Valentina, de 9 años, cuando su profesor le dijo que hicieran un dibujo sobre el mejor regalo de su vida.